Cuando el certamen celebró su quinto año de existencia, y ya tenía el carácter de internacional, despertó la atención de compositores extranjeros, quienes vieron en la justa musical una excelente oportunidad para dar a conocer sus creaciones. En esta versión los ganadores recibieron un premio de mil quinientos escudos, aparte de los máximos galardones.


En el género popular la Lira de Oro se la llevó la inolvidable Cecilia, quien cantó el tema "Como una ola", mientras que el Arpa Dorada se la adjudicó "Mano Nortina" de Hernán Álvarez Yáñez, que fue interpretada por Los Cuatro Cuartos.

De ahí en adelante la popularidad de la cita viñamarina aumentó en forma insospechada, siendo la década de los '70 la del despegue definitivo.

Entre los datos curiosos se encuentra el debut del Coro Festival, que tuvo lugar en 1968, y ese mismo año se produjo además el descubrimiento del llamado "Niño Maravilla", apodo que recibió el nuevo conductor del evento, el guapo César Antonio Santis.

El "monstruo" de los festivales de la segunda mitad de los '60 tuvo la oportunidad de conocer al sexy Sandro y Leonardo Favio, escuchar las románticas melodías de Gloria Benavides y reír con los chistes de Jorge Romero "Firulete", entre otros artistas.

Pero no cabe duda que la más recordada de las figuras que se presentaron en la Quinta Vergara en esa época es y será Julio Iglesias. "Os quiero, los amo, os adoro"; declaró el joven catante español en 1969 al público de la Quinta, que respondió a sus cariñosas palabras encendiendo miles de antorchas de papel.

Si bien el artista hispano no cumplió con la promesa de llamar a su primer hijo "Chile", nunca ha dejado de reconocer que Viña del Mar fue su trampolín a la fama mundial.


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