Un ojo verde omnipresente proyectado en la pantalla gigante del remozado recinto de la Quinta Vergara, dio inicio a la Cuadragésima tercera versión del Festival de Viña del Mar. Luces de última tecnología y explosiones multicolores, anunciaron que las seis noches musicales habían comenzado. Este año, el conductor oficial del certamen, Antonio Vodanovic, podría regodearse con seis bellas coanimadoras que irían turnándose en cada jornada. Estuvieron las chilenas Myriam Hernández, Andrea Tessa, Angélica Castro, Cecilia Bolocco, la argentina Natalia Oreiro y la mexicana Patricia Manterola.

El 2002 tuvo un toque especial: La fusión entre la nostalgia y los ritmos de moda. Así el número inaugural estuvo a cargo del cantante mexicano Cristian Castro y la jornada terminó con las agrupaciones uruguayas Nietos del Futuro y Chocolate.

En la segunda noche la coanimadora fue Angélica Castro, quien junto a Antonio tuvieron el honor de presentar los show de Ricardo Montaner y Paulina Rubio. También subió a la Quinta una novata en la música. Se trató de la española Melody, quien arrasaba en los ranking radiales con su "Baile del Gorila".

Los encargados de hacer bailar fueron Dj Méndez y los brasileños Axé Bahía, quienes consiguieron el rating más alto en la historia del Festival: 67,4 puntos.

La tercera jornada fue "La Noche Chilena". Coanimó Andrea Tessa, quien con orgullo presentó a la agrupación chilena más exitosa en el extranjero: La Ley.

Liderados por Beto Cuevas, demostraron porqué fueron acreedores de un Grammy e interpretaron temas del recuerdo como "Prisioneros de la piel" y "El duelo". Luego subió Javiera Parra y Los Imposibles, quienes entregaron gran energía e hicieron cantar al "monstruo".

Sin embargo, la nostalgia se presentó en la figura de El Temucano, quien interpretando "La casa nueva" logró emocionar a los presentes. Para completar este cuadro de añoranzas, subieron al escenario Lucho Gatica, el rey del bolero; Antonio Prieto; y Buddy Richard.

Concluyendo esta noche dedicada a la chilenidad, tocaron y cantaron los folcloristas de Illapu, ofreciéndole a esta jornada el sincretismo entre las raíces de nuestra tierra y la modernidad.
Con todo "su veneno", la cantante argentina Nathalia Oreiro coanimó la cuarta jornada del festival. Aquella noche el "monstruo" quedó anonadado con su hermosura y le dio una cálida bienvenida.

Se presentó el maestro chileno del rock de los '60, Germán Casas, quien trayendo al presente la nostalgia de esa década, consiguió la Antorcha de Plata. Sin embargo, el público quedó insatisfecho con ese galardón e insistió hasta que el artista recibió la Gaviota de Plata.

Juan Gabriel, uno de los "regalones" en el certamen de Viña del Mar, también estuvo presente y con sus éxitos de hoy y de siempre como "Querida" y "Noa Noa", se llevó a México la Antorcha de Plata.

Avanzada la noche, los encargados de cerrar el show fueron Los Auténticos Decadentes que con su música Ska calentaron la fría noche.

La quinta reunión fue más especial, porque se dio a conocer el tema ganador de la Competencia Folclórica. En 2002, el premio a la "Mejor Canción" y "Mejor Intérprete" recayó en Perú con "Juramento", entonado por Eduardo del Perú.

Ahora había que esperar la clausura del Festival para saber quién sería el primer lugar en la Competencia Internacional.
Pero la quinta jornada no terminó ahí. El espectáculo fue inaugurado con el puertorriqueño Chayanne y siguió con la argentina Soledad. En el humor se presentó Gloria Benavides con su "Cuatro Dientes", mientras que el broche de oro lo dio el grupo chileno Los Jaivas, que consiguió la Antorcha de Plata. La coanimadora fue la azteca Patricia Manterola.

Sexta noche y Final. Hoy se daría a conocer el primer lugar en la Competencia Internacional, pero antes de eso subió al escenario por segunda vez consecutiva el provocativo Chayanne, quien repitió la histeria de la primera ocasión.

Luego fue le turno de las chilenas Cecilia Echenique y Myriam Hernández. En la música latina estuvo Fito Páez, quien interpretó temas como "El amor después del amor", "Giros" y "Tumbas de la Gloria", entre otros grandes hits. Un novato en los grandes escenario fue el español Raúl, quien conquistó con su dulzura y carisma.

Finalmente, el momento llegó. El primer lugar de la Competencia Internacional fue para el representante de Argentina, Óscar Patiño, quien entonó "Soy tu ángel", mientras que el premio al mejor intérprete se lo llevó el costarricense Duvalier Quirós.

Así se daba por terminada la cuadragésima tercera versión del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar.


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